Sorpresas de cine

Esta noche me he visto dos películas (relativamente seguidas, con un descanso de hora y pico jugando al rol). Fui al videoclub y me traje dos películas que quería ver, más una para mi hermana, que aún no he visto. Y lo que me ha sorprendido es que ninguna de las dos ha resultado ser lo que esperaba… ni por asomo. No es que sean mejores ni peores, simplemente son otra cosa.

La primera es Apocalypto (Mel Gibson, 2006). Me la vendieron como un retrato de la civilización maya, histórica, realista… y es lo que esperaba ver, una película que me hablase un poco sobre ese tema, del que estoy más pegao que los álbumes del goku de cuando era chico. Y bueno, al principio (no se los tiemos con exactitud, quizá una media o tres cuartos de hora) eso parece. Pero inmediatamente Mel Gibson te guiña un ojo y te dice hey, ahora viene el prestigio y la película se transforma. ¿Para mejor o para peor? Bueno, no lo se. Lo cierto es que se convierte en una película de acción de los 90 (Van Damme, Schwarzenneger, Stallone… estarían orgullosos del tito Gibson). De hecho me recordó mucho a Blanco Humano o incluso Depredador (salvando las distancias). Tenemos al prota, un indio frikao. Y los malos, una partida de caza que tiene que trincarlo y cargárselo. Como escenario todo un bosque en el que ha crecido el prota. Como armas… lo típico: mazas, cerbatanas… Lo demás os lo podéis imaginar: carreras, combates, música a base de percusión (bastante buena por cierto), acción trepidante y unos cinco minutos totales de diálogo en todo el film. En realidad me ha gustado mucho, por la tontería de que me ha recordado mucho a esos viejos tiempos, a esas películas tan pasadas de moda (el prota no lleva melenita ochentera, pero a cambio es un poquito mejor actor). Pero ha sido una sorpresa, porque sigo sabiendo exactamente lo mismo de antes sobre los mayas: nada de nada.

La otra es Gwoemul (The Host, Joon-ho Bong, 2006), que alquilé pensando que sería la típica peli de miedo con monstruo, al estilo Alien, Depredador, The Relic… Y bueno, sí, en cierto modo así es. La película empieza con una secuencia de casi dos minutos en la que te explican que hay un científico malo violento que tira vertidos tóxicos a un río, lo que prooca que un ratito después aparezca en un puente cercano a un parque de la ciudad un bicharraco la ostia de grande, con mala leche, mitad pescao mitad dragón de plutonio, cabreao, hambriento, tomándose muy en serio su papel de malo de la película. Aún no ha pasado ni un cuarto de hora de película y ya tenemos al bicho, a plena luz del día, corriendo por un parque lleno de gente arrasando con lo que pilla por delante, y eso me gustó. Ostia si me gustó… Casi tuve un orgasmo al pensar en el ritmo frenético que tiene la película, las cartas sobre la mesa (nada de sugerir una sombra en un lugar oscuro… bicho en primer plano haciendo de las suyas)… la cosa sigue con que el bicho se lleva a una niña, y el padre, el abuelo y los dos tíos (tío y tía) de la niña se arman y van de caza a rescatarla. Hasta ahí, de lujo que te crujo. Lo malo es cuando el director se toma dos o tres combinados para pijos y de repente se le ocurre que una película suya tiene que ser algo más, tener mensaje, ir más allá… y empieza a meterle cosas. Que si una crítica a la política estadounidense, que si tramas secundarias, que si análisis médicos por un tubo, que si el gas amarillo… el ritmo decae, la caza toma tal lentitud que por momentos no pude evitar preguntarme si la niña tiene qué comer en ese tiempo, etc… La película se transforma, como ocurre en Apocalypto, y el resultado es otra cosa muy diferente de lo que esperaba. Sí, me ha gustado mucho, por la forma en la que enfocan esta historia (que empieza como la típica de toda la vida pero la cuentan profundizando en otros temas) y sobre todo por algunas escenas que mi lado friki siempre agradece (la escena inicial en el parque, la caza junto al río, la escena cuando la niña quiere huir, la escena final con flechas de fuego y protagonista frikao con la barra de hierro…). Es a ratos comedia, a ratos terror, acción, aventuras, drama, crítica… Ojalá hubieran quitado todo el contenido político y se hubieran centrado en la caza… se habría convertido en una de mis películas favoritas de este género.
Ver éstas películas me ha dado que pensar. La caza. Je. El sueño húmedo de todo friki. ¿Qué pasará el día que Sevilla se vea atacada por ejércitos orcos/zombis/monstruos/demonios/fantasmas/…? Algunos de nosotros hemos dedicado un cuarto de siglo a prepararnos (mentalmente, porque físicamente…) para ésto. Cuando llegue el día, tenemos los medios y tenemos la motivación. La ciudad está a salvo. Si las invasiones enemigas fantásticas son la enfermedad… Sevilla está llena de vacunas.

Por cierto que a algunos os interesará saber que Indiana Jones se estrena allá por agosto de 2008, SIN Sean Connery. El título provisional es Indiana Jones and the Gold City, cosa que me recuerda a una de las aventuras más famosas de Quatermein. Veremos con qué nos encontramos…

Publicado en on 14 Junio, 2007 at 9:55 pm Dejar un comentario