Siento ser tan jodidamente torpe. Siento no estar a la altura. Y siento haber tenido la desfachatez de pensar, por un momento, que realmente podría conseguirte algún día. Estaba ciego, desprendiste demasiada luz y no vi nada más, debí haberme mirado a mí mismo y darme cuenta de que mi sitio está en otro lado. Nos habríamos ahorrado muchos quebraderos de cabeza.
Pero es que te quiero tanto… que duele… pensar que queda toda una vida vacía sin tí es terrorífico.
Yo no soy ningún heroe. Soy un niño, solo, y sólo quiero que me abraces…
…y quedarme plácidamente adormecido.